En los últimos tiempos estamos viendo gran cantidad de concursos en Twitter. Es una forma que muchas marcas emplean para destacar, generar conversación, enlaces, ruido, etc. Como usuario, estoy encantado de que esto sea así, me gusta participar en algunos, y en algunas ocasiones hasta he organizado alguno.
Pero debido al aumento de los mismos, y a que ya no son tan novedad, cada día, al menos bajo mi punto de vista, los concursos en Twitter generan menos expectación, lo cual no quita que haya algunos que sí la generen ampliamente.
Recientemente hemos podido ver un ejemplo hecho en España de cómo se puede hacer un buen concurso en Twitter del cual podemos aprender. Se trata del Trwivial.
Trwivial es un concurso que promovió Caja Navarra y que ya ha finalizado. Los premios que daban a los ganadores eran muy jugosos y que cuestan muchos cientos de euros/dólares, como lo son un iPad, 1 iPhone 4 y 3 Kindles. Es algo atractivo, los gadgets del momento, y que muchas personas estaban dispuestas a participar para poder intentar conseguir uno.
Caja Navarra preparó un software a medida para ayudarles en la parte del concurso, algo que también habría que contar si hacemos una estrategia similar, y destinó una gran cantidad de tiempo para monitorizar participantes, solventar dudas, contestar a dudas y problemas, etc.
Hay costes… posiblemente muchas marcas no quieran dedicar tanto a un concurso, pero la repercusión de Trwivial refleja que en mi opinión el concurso les ha valido muchísimo la pena y de hecho recomendaría que hicieran una nueva edición.
Con el concurso, Caja Navarra incrementó su relación de impacto como marca. Más de 1000 personas se apuntaron como concursantes y la relación de preguntas era según les he consultado, aproximadamente 1/3 tipo friki, 1/3 cultura general, y 1/3 algo relacionado con Caja Navarra como es su concepto de banca cívica-participativa.
Como decíamos, más de mil personas jugaron mediante tweets trabajando con datos y un tercio de las menciones estaban relacionadas con su actividad, algo que no es tan intrusivo como una campaña que estuviera 100% centrada en su actividad o promoción de marca, así que también lo veo positivo.
La campaña sirvió para impactar la marca, mucho mejor en mi opinión que con impactos publicitarios al uso, ya que la gente estaba jugando con la misma.
No obstante, se observan también muchas cosas que podrían mejorar. La duración del concurso fue en mi opinión excesiva, este tipo de campañas es mejor no demorarlas tanto en el tiempo, hacerlas breves, de una o dos semanas máximo o se corre el riesgo de perder interés o que mucha gente se “descuelgue” del concurso porque un día no pueda continuar con ello. Y a lo mejor mucha gente se quedó fuera por necesitar mucha constancia, o porque veía un alto número de participantes-competencia. Son cosas que hay que valorar.
Hay más puntos a favor de esta iniciativa que suman votos a favor de los recursos dedicados: como siempre que se hace algo novedoso, el concurso sirvió para salir en muchos medios de forma gratuita con noticias y no anuncios, tuvo una gran acogida mediática que hubiera sido mucho más complicada de otras formas. Así que en mi opinión, Caja Navarra ha obtenido un gran retorno de inversión con la iniciativa, muy por encima porcentualmente de otro tipo de campañas.
De todo lo anterior se puede aprender para aplicarlo a nuestros propios concursos. Nadie nos puede garantizar el éxito de una iniciativa así, pero cuidando los detalles y dándole los recursos necesarios, es posible realizar un buen concurso en Twitter.